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HISTORIAS DE NUESTRA VIDA
¿Quién no recuerda al entrañable Chanquete, a la pérfida Angela Channing, a los polis duros de ‘Starsky y Hutch’ o a Nacho, el médico de familia más televisivo? Personajes ficticios que componen un variado mosaico en el recuerdo de los telespectadores. Las series han gozado y gozan de muy buena salud en la pequeña pantalla.
Cuatro profesionales de este género, el director Antonio Mercero, artífice, entre otras de ‘Verano Azul’ y Farmacia de guardia’, la actriz
María Garralón –‘Julia’ para los televidentes–, Álvaro de
Luna, ‘El algarrobo’ de ‘Curro Jiménez’, y el guionista Ignacio Del Moral
repasan en este capítulo cincuenta años de ficción televisiva y evocan, entre otras, grandes series de ayer y de hoy. Títulos ‘made in Spain’ como ‘Juncal’, ‘Fortunata y Jacinta’, ‘Anillos de oro’, ‘Brigada central’ o ‘Cuéntame’ y otros con sello
extranjero como ‘Kojak’, ‘Los hombres de Harrelson’ o ‘Cheers’. También aquellas que les marcaron más:
Mercero: Tengo mucho cariño a todas las series, pero si tuviera que elegir una... Hombre, lógicamente estaría entre ‘Verano azul’, ‘Farmacia de guardia’ y ‘Turno de oficio’. Aunque hay una por la que nadie nunca me pregunta y es ‘Este señor de negro’.
Garralón: Era entrañable.
Mercero: La serie la escribió Antonio Mingote y yo la dirigí. La interpretaba José Luis López Vázquez, que hablaba con la imagen de un cuadro.
Del Moral: (...) Conociendo a Mercero como le conozco creo que ‘Turno de oficio’ tiene un mérito especial porque supo crear algo en una corriente diferente a las otras dos.
De Luna: Fue una bomba. Todos mis am igos eran jueces y veían ‘Turno de oficio’ y decían: ‘Es que está muy bien, es muy creible’. Y eso lo decían unos tíos que eran durísimos. Venían al café y comentaban: ‘¿Has visto el capítulo de ayer?’ ¡La veían los profesionales!
Del Moral: Esa serie marcó una época.
Y apuntó una de las expresiones más repetidas en su momento y aún recordada: aquello del ‘pedete lúcido’.
Del Moral: La frase era: ‘No estoy borracho, lo que tengo es un pedete lúcido’.
Mercero: Sí, es verdad, ja, ja, ja. Y tengo que reconocer que es mía. Lo del ‘pedete lúcido’ lo decía
Echanove y lo llamaban así, ‘pedete’. Era muy gracioso.
Han trabajado juntos en muchas ocasiones y han vivido etapas de más y menos apogeo. Recuerdan, así, el «colonialismo americano» que durante los 80 invadió TVE, y evocan cómo ha cambiado el modo de trabajar de guionistas, directores e intérpretes hacia un modelo más de «fábrica» y cómo hoy la lucha por la audiencia influye en su trabajo.
Antonio Mercero descubre a los lectores también curiosas anécdotas como la de aquel productor que le pidió a él y
Antonio Ferrandis una segunda parte de ‘Verano Azul’ con la resurrección de Chanquete como pretexto:
Mercero: Nos invita a comer a un restaurante vasco y nos dice: ‘Quiero para estas navidades una película que se llame ‘La resurrección de Chanquete’. ¿Qué os parece?’ En ese momento Ferrandis
y yo nos miramos y le pregunto al tío: ‘Pero... ¿usted ha visto la serie?’ Y él: ‘Sí, es cojonuda’. ‘Pero... ¿ustad ha visto como a ‘Chanquete’ le hemos metido en la tierra hasta con el acordeón?’ Se queda mirándome y me suelta: ‘¡Imaginación, Mercero, imaginación! Mire usted para el cielo. Nubes, música... Vemos que va bajando una persona y toca el suelo... ¡Y es ‘Chanquete’!
Álvaro De Luna y María Garralón intercambian recuerdos del rodaje de dos series
fundamentales: ‘Verano Azul’ y ‘Curro Jiménez’:
De Luna: En ‘Curro Jiménez cuando gritaban ‘acción’ recuerdo que el director decía: ‘¡Alvarito, con dos cojones! Era muy gracioso.
Durante los rodajes tuvimos momentos muy divertidos. Un día, en Ronda, bajábamos galopando por los olivares (...) En una escena yo tenía que subir al pescante de la diligencia. Yo miraba al pie del pescante y a la rueda, que me llegaba muy alto, y pensaba: ‘Como no ponga bien la pierna me quedo sin ella’. (...) Cuando me subí allí y quedé feliz porque no me había matado (...) veo que por donde bajábamos subía un tío con boina en su coche y se se oye: ‘¡Corten!’ En una
ataque de ira le digo: ‘¿Se puede saber qué cojones hace usted ahí?’ Y el hombre tan tranquilo me responde: ‘Eso digo yo, que soy el dueño de la finca’. Ja, ja, ja. No habíamos pedido permiso y tenía toda la razón.
Garralón: Hace muchos años llegué a San Sebastián a hacer una función de teatro después de rodar ‘Verano azul’ y leí en el periódico una entrevista del niño al que le explotó una bomba,
Alberto Muñagorri. El crío decía que una de sus ilusiones era ver ‘Verano azul’. (...) Fue a verle al hospital, donde le estaban operando. (...) Yo estaba muy nerviosa, y la madre del chaval era encantadora y aparentaba mucha tranquilidad. El niño respondió emocionado, feliz. Y fue una cosa muy entrañable y muy cariñosa. Pero cuando salimos de la habitación la madre se puso a gritar de desesperación. Había estado aguantándose las ganas de llorar. Recuerdo aquello y todavía me emociono.
Por último, Del Moral desvela los entresijos de la labor de los guionistas de las series de televisión:
Del Moral: Los guionistas recibimos hasta cartas con amenazas de muerte, ja, ja, ja. Recuerdo un espectador que nos preguntaba por qué casi todos los malos tienen nombre gallego. El hombre era de Galicia y se lo tomaba muy en serio. Nos echan unas
broncas...
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